3-2. Los golazos de Lookman y Nahuel Molina no bastaron en un derbi en Chamartín que deja vivo en Liga al eterno rival.
La formación inicial del Atleti que plantó cara y dominó en el Santiago Bernabéu.
El Santiago Bernabéu volvió a ser el escenario de una batalla épica donde el Atlético de Madrid demostró que, bajo el mando del Cholo, rendirse no es una opción. En un ambiente hostil y cargado de tensión, los rojiblancos saltaron al césped con personalidad y valentía durante gran parte del encuentro. La puesta en escena fue destacable, con una presión asfixiante y una circulación de balón que puso en jaque el esquema blanco en mucho tramos del partido.
La cronología del partido fue un auténtico carrusel de emociones. El Atleti golpeó primero gracias a una genialidad de Lookman tras una asistencia de tacón de Giuliano, mandando el partido al descanso con ventaja. Sin embargo, la segunda mitad fue un torbellino: un penalti riguroso permitió empatar a Vinicius, seguido rápidamente por un tanto de Valverde. Cuando el golpe parecía definitivo, Nahuel Molina se inventó un disparo estratosférico para poner las tablas, antes de que el definitivo 3-2 llegara de nuevo por mediación de Vinicius.
El arbitraje y el VAR volvieron a estar en el centro de la polémica. La expulsión de Valverde por una fuerte entrada por detrás sobre Álex Baena en el minuto 76 dejó al Madrid con diez, pero el cronómetro corrió más rápido que las piernas de nuestros jugadores. Un poste de Julián Álvarez y las intervenciones de Lunin evitaron que el Atleti rescatara un punto que, por fútbol y por fe mereció.
En las gradas, el millar de atléticos desplazados se hizo notar, cantando el himno a pleno pulmón en los momentos de mayor sufrimiento, demostrando una vez más que la afición del Atleti es el motor indestructible de este club, incluso cuando los resultados dan la espalda en el marcador.
Ademola Lookman en plena acción durante el tanto que nos puso por delante en el marcador.
Primer Tiempo: Superioridad Táctica y Golpe de Lookman Los primeros 45 minutos fueron bastante bueno por parte de los rojiblancos de Simeone. El Atlético dominó la dinámica del juego con una intensidad defensiva y salidas peligrosas al contragolpe. La posesión fue inteligente, buscando siempre subidas por las bandas. En el minuto 33, la justicia llegó al marcador: una jugada coral terminó en las botas de Ademola Lookman, quien tras controlar un pase de espuela delicioso de Giuliano, batió a Lunin con una frialdad absoluta. El Atleti se marchó a vestuarios con el 0-1, mandando en el campo y en el marcador, dejando buenas sensaciones.
Nahuel Molina armando el disparo para su golazo; un impacto seco que devolvió la esperanza.
Segundo Tiempo: Reacción Blanca, Golazo de Nahuel y Final Cruel La reanudación trajo una versión más agresiva del Real Madrid. En el 52', un penalti transformado por Vinicius Jr. igualó la contienda, y apenas tres minutos después, Valverde ponía el 2-1 tras una transición rápida con poco intensidad defensiva de Giménez. Pero este Atleti nunca deja de creer. En el minuto 66,Nahuel Molina recogió un balón lejos de área blanca, perfiló su pierna derecha y soltó un latigazo que se coló por la escuadra de Lunin; un gran gol de nuevo del argentino para el 2-2 similar al del partido ante el Getafe. La alegría duró poco, pues en el 72' Vinicius selló su doblete tras un pase de Alexander-Arnold con buen remate cruzado a la red del brasileño. A pesar de jugar los últimos 15 minutos con superioridad tras la roja a Valverde, el asedio final con tiros de Baena y un cabezazo de Sørloth no fue suficiente.
Análisis Final: Morir de Pie El partido deja un sabor agridulce: la amargura de la derrota frente al eterno rival, pero el orgullo de haber visto a un equipo que compitió de tú a tú hasta el minuto 95.Destacamos a Nahuel Molina, no solo por su golazo, sino por su entrega incansable, y a Ademola Lookman, que sigue demostrando ser un fichaje de quilates.
La conclusión es neutra con tendencia positiva en cuanto a sensaciones: jugar así en el Bernabéu garantiza más alegrías que penas en el futuro. El resultado nos frena y nos deja con desventaja de un punto con el Villarreal en la lucha por el tercer puesto en LaLiga, pero "consolida" nuestra plaza de Champions League tras las derrotas de los perseguidores Betis y Celta. El próximo partido ante el Barcelona en el Metropolitano tras el parón de selecciones, previo a los dos enfrentamientos estelares de cuartos de Champions antes los catalanes, dejará vislumbrar el futuro y las esperanzas de los del Cholo en la máxima competición europea. ¡Aúpa Atleti!
Barcelona 1 - At. Madrid 1. ¡¡¡¡¡CAMPEONES DE LIGA!!!!!
1-1. PARTIDO ÉPICO EN EL NOU CAMP PARA CONSEGUIR LA DÉCIMA LIGA. ¡¡¡CAMPEONES 18 AÑOS DESPUÉS!!!.
Sí, por fin se consiguió la hazaña. Creánselo. El Atleti ha conseguido algo que ni el más optimista de los rojiblancos soñaba al iniiciar la temporada allá por el mes de Julio. El Atleti, CAMPEÓN DE LIGA, 18 años después del histórico doblete de Radomir Antic, por encima de los dos trasatlánticos del fútbol mundial: Real Madrid y Barcelona. Y la forma de conseguirlo, no ha podido ser más épica, acorde con idiosincrasia del At.Madrid: sufiiendo hasta el últímo segundo de la Liga, hasta que el pitido final de Mateu Lahoz, hizo justicia y proclamó al justo campeón en base a los méritos contraidos tras las 38 largas jornadas de Liga. Repito: partido épico para ganar una merecida Liga, recompensada con el nada habitual premio de un Nou Camp rendido al Campéon y de manera deportiva aplaudiendo al ganador y cantando: ¡Atleti! ¡Atleti!.
El primer tiempo tuvo distintas fases, con dominio inicial del Atleti, después dominio culé aprovechando las momentos de desgracia rojiblanca (de amarillo en esta ocasión) y un arreón de empuje final de nuevo de los madrileños. Entre medias, poco fútbol por ambas partes y momentos que hacían presagiar lo peor por parte de todos los atléticos. Primero, la lesión de Diego Costa, tras una larga carrera que no pudo finalizar, y que casi le descarta para la finalísima de Lisboa. Poco después, Arda también se retiraba lesioneado tras un forcejeo con Cesc Fabregas. Y finalmente y para colmo de las desdichas, en una balón al área que Messi, desaparecido todo el partido, dejó con el pecho a Alexis Sánchez, que con un fulgurante disparo batió a Courtois, que apenas tuvo tiempo de reaccionar ante el mísil del chileno. ¡Golazo! que ponía la liga en ese momento del lado barcelonista.
En la segunda mitad, arengado en el descanso por su comandante Cholo, y por los damnificados Diego Costa y Arda, continuó con el arreón final de la primera mitad, demostrando que a casta, orgullo y emuje no hay quien gane a este equipo. Y los primeros quince minutos de la reanudación, fueron decisivos para el devenir final del partido y a la postre de la Liga. Primero fue el guaje Villa, que enganchó un remate perfecto que fue a parar al palo de Pinto, como siete días antes ante el Málaga, en esa ocasión contra el larguero. Pero, lejos de venirse abajo, el equipo siguió acechando la portería catalana, y dos minutos después, de nuevo la pizarra del Cholo volvió a funcionar. Un saque de esquina votado por el capitán Gabi, llegó a Diego Godín, que entrando con la fuerza de un delantero centro a la antigua usanza, remató una vez más de cabeza con un testarazo picado que se coló como una exalación en la mallas de los azulgranas. ¡Golazo tremendo que volvía a poner la Liga del lado madirleño!. Y así fue hasta el final. El Atleti montó el muro infranqueable que tan buen resultado le ha dado durante toda la temporada, y el Barça no fue capaz de resquebrajarlo. Apenas tuvo una ocasión de haber marcado en un tiro lejano, que Courtois, rechazó a córner con la solvencia habitual. Y hubo otra jugada, que pudo cambiar de nuevo el balance de la Liga, tras un gol anulado por un dudoso fuera de juego de Messi, muy dificil de apreciar. Sin duda, este gol anulado alimentará la polémica, y pudo subir al marcardor, pero los blaugranas, demostraron una vez más su falta de concentración en el partido, ya que ni siquiera hubo una protesta que pudiera hacer dudar al árbitro. Y así, fueron pasando los minutos, con alguna tímida salida de los atléticos, que no llegaba a buen puerto, sobre todo, porque Villa era un islote adelante, y su lucha y pundonor no eran bastante para volver a crear peligro. Afortunadamente la defensa estuvo magistral, tapando todas las posibles fisuras que pudieran hacer peligrar el resultado, y el centro del campo, reforzado con Sosa, para conservar el balón lo más posible hasta el pitido final, también supo mantener el equilibrio táctico necesario para balancear entre defensa y el delantero Villa. Y finalmente, el pitido tan esperado por todos llegó a las 20:48, y se desató la locura. El Atleti era CAMPEÓN DE LIGA 18 años después.
Y además los números demuestran que ha sido un auténtico campeón y nada ha sido fruto de la casualidad: 28 victorias, 6 empates y 4 derrotas (todas en campos de los 10 últimos clasificados y ninguna derrota en los campos de los grandes). El Vicente Calderón, convertido en un fortín inexpugnado en Liga, con tan sólo cuatro empates en toda la temporada. 77 goles a favor, contra los más de 100 de sus "rivales", pero la proeza es la de haber encajado tan sólo 26 goles en 38 partidos (Courtosi de nuevo Trofeo Zamora), sin duda, una de las claves del éxito de la victoria liguera, junto con las jugadas de estrategia de la pizarra del Cholo. Son números espectaculares ratificados finalmente con el DÉCIMO TÍTULO LIGUERO DE LA HISTORIA ATLÉTICA. GRACIAS CAMPEONES. YA FORMAIS PARTE DE LA LEYENDA ROJIBLANCA. ¡¡¡TODOS SOMOS DEL ATLETI POR PARTIDOS Y TÍTULOS COMO ÉSTE!!!
¡CUMPLIÓ SU SUEÑO👏🏽😢! El gran Fernando Torres recordó el sueño que tenía desde los 11 años y no pudo evitar las lágrimas al confesárselo a la afición del Atlético Madrid en el festejo de la Europa League en Neptuno.