0-2 Iker Luque y Miguel Cubo certifican con sus goles el billete a la Champions en una tarde mágica para los "Chicos" de Torres.
Mestalla se vistió de gala para recibir un clásico del fútbol español en una tarde de sol radiante y un ambiente ensordecedor que recordaba a las grandes citas de antaño. El Atlético de Madrid llegaba a la capital del Turia con el once condicionado por la inminente batalla de Londres, lo que obligó a Diego Pablo Simeone a introducir rotaciones masivas. Sin embargo, lo que pudo parecer una apuesta arriesgada se convirtió en una exhibición de frescura y hambre competitiva por parte de la cantera rojiblanca. Los "Chicos" de Fernando Torres, curtidos en el filial bajo la tutela del "Niño", dieron un paso al frente en uno de los escenarios más exigentes de la categoría. El conjunto madrileño se impuso con autoridad gracias a una solvencia defensiva impecable y a la eficacia de dos perlas de la Academia: Iker Luque, que abrió la lata en la primera mitad, y Miguel Cubo, que sentenció en el segundo acto en un debut soñado. El partido fue una lección de gestión de esfuerzos y profundidad de plantilla, donde los jóvenes no solo dieron la talla, sino que reclamaron un sitio en el futuro inmediato del club.
La primera mitad fue una partida de ajedrez donde el Valencia de Carlos Corberán intentó llevar la iniciativa, aprovechando la falta de automatismos de un once rojiblanco muy experimental. Los ches, bien plantados con un centro del campo combativo, buscaron profundidad por las bandas, pero se toparon con un bloque madrileño muy disciplinado que no concedió ni un solo resquicio. El Atlético, por su parte, se limitó a mantener el orden y a buscar transiciones directas, sabedor de que el desgaste físico jugaría a su favor con el paso de los minutos. Las mejores ocasiones para los madrileños fueron para Rodrigo Mendoza tras una buena jugada que rechazó Dimitrievski, otra buen rechace de portero valencianista tras un buen tiro de Nahuel Molina y la mejor sin duda, un espectacular zapatazo casi del centro del campo del argentino, que se estrelló en el larguero de chés. Sin goles, sin intervenciones del VAR y con un juego con dominio alterno sin frutos, el colegiado señaló el camino de los vestuarios con el 0-0 inicial intacto en el electrónico.
Tras el descanso, el guion del partido se agitó con los movimientos desde los banquillos. Carlos Corberán decidió dar entrada a Hugo Duro para buscar la referencia en el área que le había faltado en el primer acto, pero la respuesta de Simeone fue más efectiva. El técnico argentino dio entrada a la energía de de los debutantes Iker Luque y Miguel Cubo mediada la segunda parte, y el impacto fue inmediato. En el minuto 74, tras una jugada colectiva que nació en la banda derecha, Iker Luque cazó un balón en el balcón del área y, tras un control orientado que dejó sentado a su marca, batió a Dimitrievski con un disparo cruzado impecable que ponía el 0-1. El Valencia acusó el golpe y se volcó al ataque con más corazón que cabeza, lo que permitió al Atlético sentenciar a la contra. En el minuto 86, Miguel Cubo culminó su debut soñado al rematar a la red una excelente asistencia de Antoine Griezmann. El tanto fue inicialmente puesto en duda por una posible posición antirreglamentaria, pero tras una tensa revisión del VAR que se prolongó durante dos minutos, el colegiado concedió el gol legal ante el júbilo de la expedición madrileña. Para finalizar la excelente tarde la Academia, Aleksic Puric entró al campo como tercer debutante de la tarde y como sexto canterano atlético en el partido.
Esta victoria en Mestalla supone mucho más que tres puntos para el Atlético de Madrid. Con este resultado, el club sella casi matemáticamente su clasificación para la próxima edición de la UEFA Champions League, asegurando el cuarto puesto a falta de cuatro jornadas para el final. Esto permitirá afrontar con total tranquilidad el resto del calendario liguero. En el plano individual, cabe destacar la actuación de Iker Luque y la irrupción estelar de Miguel Cubo, quienes demostraron que el relevo generacional está garantizado. La solvencia de la unidad B llega en el momento más oportuno de la temporada, justo antes de viajar a Londres para la vuelta de las semifinales de la Champions contra el Arsenal. Con la moral alta y los pilares del equipo descansados, el Atleti de Simeone vuela hacia el Emirates Stadium con la convicción de que este grupo, desde los habituales respaldados por estos chicos de la Academia, están preparados para conquistar Londres y alcanzar la gran final.
** ** Vídeo del partido Valencia 0 - At.Madrid 2 ** **
