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Categoría de nivel principal o raíz: Temporada 2025-2026
Categoría: Copa 2025-2026

2-3 Griezmann por partida doble y Raspadori, goleadores y un muy buen Musso, artífices del pase copero a octavos. 

Once inicial del Atlético de Madrid
El once inicial del Atlético de Madrid para el debut copero de la temporada en el Estadi Balear.

El Atlético de Madrid selló su billete para los octavos de final de la Copa del Rey en una noche vibrante en Palma de Mallorca, donde el Estadi Balear presentó un ambiente de las grandes ocasiones. Los aficionados locales empujaron a su equipo desde el calentamiento, convirtiendo el feudo balear en una auténtica caldera que puso a prueba la templanza del conjunto de Diego Pablo Simeone. El encuentro fue una oda al fútbol copero: intenso, imprevisible y disputado hasta el último suspiro, con un resultado final de 2-3 que refleja la paridad vivida sobre el césped. La figura de Juan Musso emergió como un pilar fundamental para los intereses colchoneros, realizando intervenciones de mérito que evitaron un desastre mayor ante el empuje local. La secuencia goleadora mantuvo el corazón en un puño a la parroquia rojiblanca, con un doblete de un Antoine Griezmann que volvió a demostrar por qué es el estandarte de este equipo y un golazo de cabeza del italianos Raspadori, mientras que el Atlético Baleares nunca bajó los brazos, logrando recortar distancias en dos ocasiones para mantener la incertidumbre hasta el pitido final.

Griezmann celebra su doblete
Antoine Griezmann, el gran protagonista de la noche tras su doblete decisivo ante el Baleares.
Raspadori celebra su gol
Giacomo Raspadori celebra con júbilo su excelente tanto de cabeza que abrió el marcador.

La primera mitad comenzó con un Atlético de Madrid muy serio, asumiendo el control del esférico y tratando de silenciar el ímpetu de las gradas. El dominio fue casi absoluto durante los primeros treinta minutos, con una circulación rápida que buscaba las internadas de Galán y los movimientos entre líneas de Gallagher. La insistencia tuvo premio pronto gracias  a un excelente jugada de combinación  remachada por Griezmann y después a un excelente testarazo de Giacomo Raspadori, quien aprovechó un centro preciso para batir al meta local y poner el 0-1. El equipo madrileño tuvo ocasiones para ampliar la renta, incluyendo un disparo que lamió el poste y varias llegadas de peligro que obligaron a la zaga balear a emplearse a fondo. Sin embargo, además del gol balear de Bonet tras un buen saque de esquina, la nota negativa de este periodo fue la lesión de Clement Lenglet, quien tuvo que abandonar el terreno de juego visiblemente contrariado tras un infortunio muscular, obligando al Cholo a mover el banquillo antes de lo previsto. A pesar de ese contratiempo inicial, el Atleti logró irse al descanso con la ventaja mínima, aunque con la sensación de que el partido aún guardaba muchas emociones.

Tras el paso por los vestuarios, el escenario cambió radicalmente. El Atlético Baleares salió con una marcha más. No obstante, el "Principito" Antoine Griezmann apareció en el momento justo para calmar las aguas; culminando una contra letal con gran asistencia de Javi Galán que parecía sentenciar el choque con el 1-3. Pero la Copa no entiende de rendiciones. El conjunto mallorquín volvió a golpear en el tramo final, situando un inquietante 2-3 en el luminoso por medio de un penalti de Keita, poco después de haber tenido otra pena máxima a su favor, que Musso rechazó con una excelente estirada, tras haber provocado él mismo el penalti. Los últimos diez minutos fueron de auténtico asedio local, con el Atlético de Madrid defendiendo muy cerca de su área y, literalmente, pidiendo la hora ante la avalancha de centros y segundas jugadas del rival. La veteranía de los rojiblancos así como la seguridad de Musso bajo los palos, parando incluso un penalti que él mismo provocó mediada la segunda mitad, fueron claves para resistir el asalto final de los mallorquines.

La conclusión para el Atlético de Madrid es la de un partido de "pico y pala", resuelto con oficio pero con el sufrimiento inherente a este torneo frente a rivales de categorías inferiores que juegan el partido de sus vidas. El Atlético Baleares, digno representante de la Primera RFEF, demostró una capacidad de lucha envidiable y puso contra las cuerdas a un equipo de Champions durante muchos tramos. Por parte rojiblanca, los nombres propios fueron sin duda Griezmann, por su eficacia goleadora en momentos críticos, y Juan Musso, que con su actuación destacada reivindicó su puesto bajo los palos. Aunque el marcador fue ajustado, el objetivo primordial se cumplió: el Atleti ya está en octavos de final, manteniendo intacta la ilusión por alzar un trofeo que este año se presenta como un objetivo prioritario para el club.

** ** Vídeo del partido At. Baleares 2 - At. Madrid 3 ** **

Parada de Musso
Juan Musso voló para realizar una intervención salvadora que mantuvo la ventaja rojiblanca.
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