0-1 Un golazo de Griezmann de falta directa por la escuadra, certifica el pase ante un Depor que plantó cara ante el Atleti.

Equipo inicial
Equipo inicial en Riazor en octavos de Copa

El Atlético de Madrid selló su billete a los cuartos de final de la Copa del Rey con una victoria trabajada y sobria en el Estadio Abanca Riazor frente al Deportivo de La Coruña. Tras la reciente decepción en la Supercopa de España y una trayectoria irregular en el campeonato doméstico, los pupilos de Diego Pablo Simeone afrontaron el envite con la seriedad que exige el torneo del KO. El conjunto rojiblanco se mostró como un bloque sólido y concentrado, sabiendo sufrir ante el empuje de un equipo gallego que, pese a la diferencia de categoría, vendió muy cara su derrota ante más de 28.000 espectadores. El partido se decidió por la mínima gracias a un destello de calidad individual, terminando con un 0-1 a favor de los madrileños que confirma su progresión en una competición que se ha convertido en un objetivo prioritario para salvar la temporada.

Julián Álvarez
Julián Álvarez, por debajo del nivel esperado un día más

Durante los primeros cuarenta y cinco minutos, el Atlético de Madrid llevó el peso del juego y generó las ocasiones más claras, aunque la madera se alió con el equipo local para evitar que el marcador se estrenara antes del descanso. El equipo del "Cholo" comenzó avisando muy temprano con un cabezazo de Julián Álvarez tras un centro medido de Griezmann que se marchó centrado. Poco después, Matteo Ruggeri, muy activo por la banda izquierda, estrelló un potente disparo en el poste, lo que supuso el primer gran susto para la parroquia herculina. El dominio colchonero era evidente, moviendo el balón con criterio a través de Álex Baena y Marcos Llorente. Sin embargo, el Deportivo no renunció al ataque y obligó a Juan Musso a intervenir con seguridad tras un peligroso testarazo de Zakaria cerca del área pequeña. El asedio rojiblanco continuó y, al borde del descanso, Antoine Griezmann volvió a rozar el gol con un remate desde la frontal que impactó violentamente en el travesaño, dejando una sensación de superioridad atlética que, sin embargo, no se reflejaba en el luminoso al término de la primera mitad.

Gol Griezmann
Magistral remate de falta a la escuadra de Griezmann, decisivo para el pase a cuartos

El guion de la segunda parte mantuvo la intensidad, con un Deportivo que salió de los vestuarios dispuesto a dar la sorpresa y que generó una ocasión clara en las botas de Zakaria, cuyo remate tras tocar en un defensa estuvo cerca de ser empujado a la red por Cristian Herrera. Ante el estancamiento del encuentro, Simeone movió el banquillo en el minuto 58, dando entrada a Sorloth, Almada y Barrios, cambios que aportaron frescura y verticalidad al equipo. Solo tres minutos después, una falta en la frontal del área permitió que Antoine Griezmann desplegara su magia: el francés ejecutó un remate magistral que se coló por la misma escuadra de la portería defendida por Germán Parreño, desatando la alegría en la expedición madrileña. A partir del gol, el Atleti supo gestionar los tiempos, aunque el tramo final se convirtió en un ejercicio de resistencia debido al empuje desesperado de los locales. El colegiado añadió siete minutos de prolongación en los que el Depor volcó balones al área de Musso, mientras el Atlético buscaba sentenciar a la contra, llegando a fallar una ocasión clarísima a puerta vacía tras un error defensivo gallego. Finalmente, el muro defensivo liderado por Hancko y un solvente Marc Pubill aguantó el resultado, cerrando una victoria ajustada pero merecida.

El pitido final supuso el cumplimiento de un objetivo vital para el proyecto rojiblanco, logrando el pase a la siguiente ronda en un escenario histórico que siempre impone respeto. La conclusión para el Atlético es positiva, no solo por el resultado, sino por la capacidad del grupo para mantener la portería a cero y gestionar la presión de un rival que plantó cara con gran honor hasta el último segundo. Entre los nombres propios del encuentro destacaron, por encima de todos, Antoine Griezmann, cuyo golazo fue determinante, y un Matteo Ruggeri que fue un puñal constante por banda. Asimismo, la actuación de Marc Pubill confirmó su consolidación definitiva en el esquema titular, aportando una seguridad defensiva encomiable. Este triunfo sitúa al Atlético en los cuartos de final de la Copa del Rey, manteniendo viva la ilusión por un título que se antoja fundamental para coronar el curso con éxito y reafirmar la competitividad de una plantilla que, en Riazor, demostró su jerarquía cuando más se necesitaba.

** ** Vídeo resumen del partido Deportivo 0 - At. Madrid 1 ** **

Marc Pubill
Marc Pubill, cada día más consolidado en el equipo

2-3 Griezmann por partida doble y Raspadori, goleadores y un muy buen Musso, artífices del pase copero a octavos. 

Once inicial del Atlético de Madrid
El once inicial del Atlético de Madrid para el debut copero de la temporada en el Estadi Balear.

El Atlético de Madrid selló su billete para los octavos de final de la Copa del Rey en una noche vibrante en Palma de Mallorca, donde el Estadi Balear presentó un ambiente de las grandes ocasiones. Los aficionados locales empujaron a su equipo desde el calentamiento, convirtiendo el feudo balear en una auténtica caldera que puso a prueba la templanza del conjunto de Diego Pablo Simeone. El encuentro fue una oda al fútbol copero: intenso, imprevisible y disputado hasta el último suspiro, con un resultado final de 2-3 que refleja la paridad vivida sobre el césped. La figura de Juan Musso emergió como un pilar fundamental para los intereses colchoneros, realizando intervenciones de mérito que evitaron un desastre mayor ante el empuje local. La secuencia goleadora mantuvo el corazón en un puño a la parroquia rojiblanca, con un doblete de un Antoine Griezmann que volvió a demostrar por qué es el estandarte de este equipo y un golazo de cabeza del italianos Raspadori, mientras que el Atlético Baleares nunca bajó los brazos, logrando recortar distancias en dos ocasiones para mantener la incertidumbre hasta el pitido final.

Griezmann celebra su doblete
Antoine Griezmann, el gran protagonista de la noche tras su doblete decisivo ante el Baleares.
Raspadori celebra su gol
Giacomo Raspadori celebra con júbilo su excelente tanto de cabeza que abrió el marcador.

La primera mitad comenzó con un Atlético de Madrid muy serio, asumiendo el control del esférico y tratando de silenciar el ímpetu de las gradas. El dominio fue casi absoluto durante los primeros treinta minutos, con una circulación rápida que buscaba las internadas de Galán y los movimientos entre líneas de Gallagher. La insistencia tuvo premio pronto gracias  a un excelente jugada de combinación  remachada por Griezmann y después a un excelente testarazo de Giacomo Raspadori, quien aprovechó un centro preciso para batir al meta local y poner el 0-1. El equipo madrileño tuvo ocasiones para ampliar la renta, incluyendo un disparo que lamió el poste y varias llegadas de peligro que obligaron a la zaga balear a emplearse a fondo. Sin embargo, además del gol balear de Bonet tras un buen saque de esquina, la nota negativa de este periodo fue la lesión de Clement Lenglet, quien tuvo que abandonar el terreno de juego visiblemente contrariado tras un infortunio muscular, obligando al Cholo a mover el banquillo antes de lo previsto. A pesar de ese contratiempo inicial, el Atleti logró irse al descanso con la ventaja mínima, aunque con la sensación de que el partido aún guardaba muchas emociones.

Tras el paso por los vestuarios, el escenario cambió radicalmente. El Atlético Baleares salió con una marcha más. No obstante, el "Principito" Antoine Griezmann apareció en el momento justo para calmar las aguas; culminando una contra letal con gran asistencia de Javi Galán que parecía sentenciar el choque con el 1-3. Pero la Copa no entiende de rendiciones. El conjunto mallorquín volvió a golpear en el tramo final, situando un inquietante 2-3 en el luminoso por medio de un penalti de Keita, poco después de haber tenido otra pena máxima a su favor, que Musso rechazó con una excelente estirada, tras haber provocado él mismo el penalti. Los últimos diez minutos fueron de auténtico asedio local, con el Atlético de Madrid defendiendo muy cerca de su área y, literalmente, pidiendo la hora ante la avalancha de centros y segundas jugadas del rival. La veteranía de los rojiblancos así como la seguridad de Musso bajo los palos, parando incluso un penalti que él mismo provocó mediada la segunda mitad, fueron claves para resistir el asalto final de los mallorquines.

La conclusión para el Atlético de Madrid es la de un partido de "pico y pala", resuelto con oficio pero con el sufrimiento inherente a este torneo frente a rivales de categorías inferiores que juegan el partido de sus vidas. El Atlético Baleares, digno representante de la Primera RFEF, demostró una capacidad de lucha envidiable y puso contra las cuerdas a un equipo de Champions durante muchos tramos. Por parte rojiblanca, los nombres propios fueron sin duda Griezmann, por su eficacia goleadora en momentos críticos, y Juan Musso, que con su actuación destacada reivindicó su puesto bajo los palos. Aunque el marcador fue ajustado, el objetivo primordial se cumplió: el Atleti ya está en octavos de final, manteniendo intacta la ilusión por alzar un trofeo que este año se presenta como un objetivo prioritario para el club.

** ** Vídeo del partido At. Baleares 2 - At. Madrid 3 ** **

Parada de Musso
Juan Musso voló para realizar una intervención salvadora que mantuvo la ventaja rojiblanca.

Barcelona 0 - At. Madrid - 1. Campeones de Copa de 1996

0-1. Milinko Pantic nos dio el octavo título de Copa del Rey en Zaragoza.

Hay 48 invitados y ningún miembro en línea