2-1 Julián Álvarez con larga incertidumbre en el VAR y Giménez en tiempo de descuento, goleadores de esta sufrida victoria.
Ambiente espectacular en el Metropolitano, una vez más. La afición atlética, con bonito tifo incluido, desplegó su fervor habitual para recibir a un rival de máxima entidad como el Inter de Milán, doble subcampeón de Europa en las últimas tres temporadas y que llegaba invicto en la competición. El partido respondió a las expectativas, siendo un duelo de gran igualdad e intensidad, donde el Atlético de Madrid tuvo que sacar a relucir su versión más batalladora y épica. Fue un encuentro de estilos contrapuestos y momentos de dominio alternos.
El Atleti se adelantó pronto por mediación de Julián Álvarez (1-0, minuto 9'), resultado con el que se llegó al descanso. En la segunda mitad, el Inter de Milán igualó el marcador gracias a un tanto de Piotr Zieliński (1-1, min. 54). Cuando parecía que el empate estaba sentenciado, el Atlético, fiel a su espíritu de lucha hasta el final, consiguió el gol de la victoria en el tiempo de descuento, obra de José María Giménez (2-1, minuto 90+3'), desatando la locura en las gradas.
La primera parte estuvo marcada por un inicio muy intenso del equipo del Cholo Simeone. El Atlético de Madrid salió con la intención de morder y presionar muy arriba, buscando el error en la salida de balón del conjunto italiano. Este planteamiento dio sus frutos rápidamente. En el minuto $9'$, una jugada por banda derecha que terminó con un despeje defectuoso y un mal control dentro del área, fue aprovechada por Julián Álvarez para adelantar a los rojiblancos con un disparo que se coló en la portería de Sommer.
El gol fue revisado por el VAR debido a una posible mano previa de Álex Baena en la acción que generó el rechace, pero tras la revisión en el monitor por parte del colegiado Letexier, el tanto fue validado, confirmando el $1-0$. A pesar del buen arranque, el Atlético fue de más a menos con el paso de los minutos. El Inter, aunque respetuoso, supo reponerse y tuvo algunas buenas opciones de gol, especialmente en las botas de Dimarco, aunque Jan Musso se mostró seguro bajo palos. No se registraron remates al palo en esta mitad, y el Inter, aunque mejoró en el tramo final, no consiguió batir la meta local, llegando al descanso con la ventaja mínima para el Atleti (1-0).
El inicio de la segunda parte mostró un dominio inicial del Inter de Milán, que salió decidido a buscar el empate. Fruto de esta insistencia, el gol llegó en el minuto 54. Una gran jugada de pared entre Zieliński y Bonny dentro del área, dejó al centrocampista polaco con una posición inmejorable para batir a Musso con un disparo raso y cruzado, poniendo el 1-1 en el marcador.
Tras el empate, Simeone movió el banquillo, dando entrada a jugadores como Luis Henrique y Nico González, lo que se tradujo en una notable mejora en el juego y las ocasiones del Atleti. El equipo rojiblanco asumió más riesgos en ataque, buscando nuevamente la victoria. En el tramo final, el Inter también tuvo sus oportunidades, con Luis Henrique y Marcus Thuram generando peligro al contragolpe. El Inter estuvo cerca de ponerse por delante con un disparo que se estrelló en el travesaño de la portería defendida por Musso, demostrando la igualdad del encuentro.
Sin embargo, en el más puro espíritu atlético, la épica se hizo presente en el descuento. Cuando el partido agonizaba, en el minuto $90'+3'$, una jugada a balón parado fue rematada de forma espectacular por José María Giménez, que se elevó por encima de la defensa interista con un gran testarazo, enviando el balón a la red y desatando el éxtasis en el Metropolitano. El gol de la victoria en el último suspiro fue celebrado con euforia por toda la afición y la plantilla, significando un triunfo de valor incalculable.
Este triunfo ante el Inter de Milán fue un partido difícil y vital para el Atlético de Madrid. Demostró la capacidad del equipo de Diego Simeone para competir contra los mejores y, sobre todo, su inquebrantable fe hasta el último minuto, un rasgo distintivo del 'cholismo'. La victoria, cimentada en la fortaleza del Metropolitano, refuerza la línea ascendente del equipo en la Champions League tras un comienzo complicado fuera de casa.
A nivel individual, el trabajo de Julián Álvarez en el ataque, abriendo el marcador y generando constante peligro, fue fundamental. No obstante, la figura del partido fue el héroe uruguayo José María Giménez, cuyo cabezazo decisivo en el descuento le dio los tres puntos al equipo. El triunfo permite al Atlético de Madrid consolidarse en la parte media-alta de la tabla de esta fase liguera de la Champions, manteniendo viva su candidatura para instalarse entre los ocho mejores de la competición europea y demostrando que, en su casa, el equipo rojiblanco es una fuerza a tener muy en cuenta.
