2-3 Julián Álvarez, Hancko y Sorloth, goleadores de un Atleti que sufrió más de lo deseable tras un partido muy serio.
El Philips Stadion de Eindhoven fue el escenario de un auténtico partidazo de Champions League entre dos equipos que salieron sin reservas a por la victoria. El encuentro, correspondiente a la jornada 6, se jugó a un ritmo frenético, con fases de dominio alterno y un espectáculo ofensivo que deleitó a los espectadores. El Atlético de Madrid, que llegaba con la necesidad de reivindicarse, terminó imponiéndose por 2-3 en una noche vibrante. Aunque el PSV golpeó primero por medio de Guus Til, los rojiblancos mostraron una enorme capacidad de reacción y pegada, dando la vuelta al marcador con goles de Julián Álvarez, David Hancko y Alexander Sorloth. El tanto final de Ricardo Pepi para los locales puso emoción a un desenlace donde el equipo español supo sufrir para llevarse tres puntos de oro.
La primera mitad comenzó con un Atlético de Madrid visiblemente incómodo, superado por la velocidad y la presión asfixiante de los holandeses. Fruto de ese dominio inicial llegó el 1-0 de Guus Til en el minuto 10, quien aprovechó una internada de Driouech para batir a Oblak y desatar la euforia local. Sin embargo, lejos de hundirse, el gol en contra despertó a los de Simeone. El equipo ajustó líneas, empezó a ganar los duelos individuales y poco a poco inclinó el campo hacia la portería de Kovář. La insistencia tuvo premio en el minuto 37, cuando Julián Álvarez, el más listo de la clase, aprovechó una asistencia de Sorloth para poner las tablas (1-1) antes del descanso. El Atleti pudo incluso irse con ventaja si un disparo lejano de Barrios no se hubiera marchado rozando el poste, cerrando una primera parte de menos a más.
Tras el paso por vestuarios, el Atlético salió desatado y firmó unos minutos primorosos que decidieron el choque. En apenas un suspiro, los rojiblancos asestaron dos golpes letales. Primero fue Hancko en el 52', quien, demostrando su olfato, remató a la red un balón suelto en el área pequeña tras un potente disparo de Nahuel Molina que el portero no pudo blocar. Sin tiempo para que el PSV asimilara el golpe, Alexander Sorloth hizo el 1-3 en el minuto 56 con un soberbio cabezazo, imponiéndose a los centrales tras un centro medido después de una excelente jugada de equipo. Con la ventaja de dos goles, el Atleti controló el juego, pero la Champions no perdona relajaciones. En el tramo final, el PSV se volcó a la desesperada y encontró el 2-3 en el 85' gracias a un remate de Ricardo Pepi a la salida de un córner. Los últimos minutos fueron de infarto, con el Atleti pidiendo la hora y defendiendo con todo ante el empuje local, pero logrando mantener el resultado hasta el pitido final.
Esta victoria supone un bálsamo fundamental y un golpe de autoridad para el Atlético de Madrid. En un partido muy igualado y competido, con alternativas en el dominio, el conjunto rojiblanco supo sacar su carácter competitivo y ser letal en las áreas. Destacaron figuras como Sorloth, decisivo con gol y asistencia, y un incombustible Julián Álvarez, además del despliegue físico de Hancko y Molina. Tras las dos duras derrotas a domicilio en Liga que habían sembrado dudas, este triunfo en un estadio tan complicado como el Philips Stadium, no solo restaura la moral del equipo, sino que le coloca en una posición privilegiada, con opciones reales y claras de meterse directamente en el top-8 de esta fase de Liga y evitar la ronda de playoffs.