1-1 Giuliano adelantó muy pronto al Atleti, pero no bastó para conseguir una victoria que mereció tras un buen partido.
El Atlético de Madrid se enfrentó a uno de los retos más imponentes del continente al visitar el RAMS Park en Estambul, un escenario conocido mundialmente como el "infierno turco" por su atmósfera hostil y ensordecedora. Desde antes del pitido inicial, la presión ambiental fue máxima, con un despliegue de bengalas y cánticos que pusieron a prueba la entereza del conjunto de Diego Pablo Simeone. A pesar de la intimidante recepción, el equipo rojiblanco cuajó un partido muy serio y competitivo, mostrando una de sus versiones positivas fuera de casa, a pesar del resultado final. El encuentro, con alta intensidad en varias fases del mismo, terminó con un reparto de puntos tras el empate 1-1. La secuencia de goles comenzó muy pronto, cuando Giuliano Simeone adelantó a los colchoneros en los compases iniciales, desatando la euforia en el banquillo visitante, aunque poco después Llorente marcó en propia meta en una desgraciada jugada para los madrileños.
La primera mitad comenzó de manera inmejorable para los intereses madrileños. Apenas se cumplía el minuto 4 cuando Giuliano Simeone, aprovechando una excelente combinación ofensiva, batió al guardameta local con un cabezazo certero que heló las gradas de infierno de Estambul. Con la ventaja en el marcador, el Atlético dominó el tiempo del partido, cerrando espacios y saliendo con peligro al contragolpe pero un pase lateral de la delantera turca se encontró con un inesperado rebote en Llorente que permitió igualar el marcador al campeón turco.
Tras el paso por vestuarios, el guion cambió con un Galatasaray más agresivo por momentos, empujado por su ferviente hinchada. El dominio rojiblanco estuvo a punto de cristalizar en un segundo tanto, pero una gran intervención del meta turco tras una falta lanzada con una excelente rosca por Griezmann lo evitó. El tramo final del encuentro trajo un intercambio mutuo de golpes, con opciones de victoria para ambos bandos. El Atleti volvió a poner a prueba al meta turco que resolvió con solvencia las ocasiones finales del Atleti. Pero Oblak, en su partido 100 en Champions con el Atleti, tuvo que intervenir con su habitual parada mágica con un posterior despeje milimétrico de Llorente por delante del delantero, que evitaron lo que hubiera sido una inmerecida derrota final.
En el apartado individual, Giuliano Simeone fue designado como el MVP del encuentro, no solo por su gol tempranero, sino por su incansable despliegue físico y sacrificio defensivo. Junto a él, Jan Oblak volvió a ser un muro infranqueable en momentos críticos del final del partido. Sin embargo, el sabor de boca final para el Atlético de Madrid es agridulce. El empate en territorio turco es un resultado de mérito dadas las circunstancias, pero matemáticamente no ayuda al objetivo prioritario de entrar de forma directa en el Top-8 de la clasificación. Este marcador deja a los del Cholo Simeone con 13 puntos en una situación comprometida en el puesto 12, obligándoles a conseguir la victoria en la última jornada unificada de la liguilla y a depender de otros resultados de terceros para evitar la ronda de playoff. La clasificación directa a octavos pasa ahora por una noche de nervios con victoria y diferencia de goles a favor en el Metropolitano.