2-1. Koke y un golazo de Griezmann, goleadores de la importante y necesaria victoria rojiblanca.
El Atlético de Madrid logró una victoria balsámica y muy trabajada por 2-1 ante el Valencia CF en el Riyadh Air Metropolitano, en un encuentro correspondiente a la jornada 16 de LaLiga que estuvo marcado por un ritmo de juego algo espeso y discontinuo por parte de ambos conjuntos. No fue una tarde de fútbol brillante ni de alta intensidad, sino más bien un duelo de oficios donde la calidad individual de las leyendas rojiblancas desequilibró la balanza. El marcador se movió primero a favor de los locales gracias a un tanto de Koke en el primer tramo, pero el Valencia, que nunca bajó los brazos, logró igualar en la segunda mitad con un golazo de Lucas Beltrán. Finalmente, Antoine Griezmann apareció para rescatar los tres puntos con una genialidad técnica que selló el 2-1 definitivo en una tarde donde el resultado fue lo más valioso.
La primera parte comenzó con un susto mayúsculo para la parroquia colchonera, ya que apenas a los 20 segundos Hugo Duro estrelló un balón en el travesaño tras un error en la salida de balón, dejando claro que el Valencia no venía de paseo. Tras ese aviso, el Atlético intentó asentarse, aunque sin un dominio claro, hasta que en el minuto 16, Koke abrió la lata aprovechando un rechace en la frontal del área tras un saque de esquina, conectando un disparo ajustado imposible para Agirrezabala (1-0). El gol no dio tranquilidad absoluta al equipo, que vio cómo el Valencia seguía insistiendo. De hecho, el VAR tuvo que intervenir de forma decisiva en el minuto 35 para anular un gol de Pepelu por fuera de juego posicional de un compañero, permitiendo al Atleti irse al descanso con una ventaja mínima que quizás no reflejaba la igualdad vista sobre el césped, donde las ocasiones claras brillaron por su ausencia más allá de los chispazos puntuales.
Tras la reanudación, la dinámica no cambió excesivamente, con un Atlético que trataba de gestionar la ventaja sin excesiva fluidez. El castigo a esa pasividad llegó en el minuto 62, cuando Lucas Beltrán se inventó una jugada individual magnífica, driblando en la frontal y soltando un latigazo ante el que nada pudo hacer Oblak, poniendo el merecido 1-1. Cuando peor pintaban las cosas y los fantasmas de las últimas jornadas sobrevolaban el Metropolitano, emergió la figura de Antoine Griezmann. En el minuto 73, el francés controló un balón llovido con una clase magistral dentro del área y definió con sutileza para poner el 2-1. Aún hubo tiempo para más tensión, ya que el VAR volvió a aparecer en el 77' para anular un tanto de Sorloth por fuera de juego que hubiera supuesto la sentencia. El tramo final fue un ejercicio de resistencia, con el equipo rojiblanco defendiendo la valiosa mínima ventaja ante los empujes finales del cuadro ché.
En resumen, este triunfo supone un balón de oxígeno vital para el Atlético de Madrid, que consigue cortar la sangría de puntos tras las dos dolorosas derrotas consecutivas a domicilio. Fue un partido gris, de "pico y pala", donde el colectivo no brilló pero supo sufrir para sacar adelante un compromiso que se había complicado mucho. Cabe destacar por encima del resto a la vieja guardia: Koke, por su gol y liderazgo, y Griezmann, cuya calidad diferencial sigue siendo el salvavidas del equipo en los momentos críticos, además de la seguridad defensiva del "novel" Marc Pubill. Estos tres puntos permiten a los de Simeone no descolgarse de la pelea por los puestos nobles de la tabla y afrontar el cierre del año con otra cara, demostrando que, incluso sin jugar bien, el equipo mantiene su carácter competitivo en casa.
** ** Vídeo del partido At. Madrid 2 - Valencia 1 ** **

