0-3 Koke, Gallagher y Griezmann, goleadores de un Atleti muy efectivo arriba y muy sólido atrás con un gran Oblak un día más.
El Atlético de Madrid firmó una de sus actuaciones más completas de la temporada en el Estadio de Montilivi, donde se impuso con autoridad ante un Girona que se vio superado tácticamente de principio a fin. Los hombres del Cholo Simeone salieron al campo con una mentalidad ganadora, dominando la posesión y anulando los circuitos de juego del conjunto catalán, que se mostró inusualmente flojo en defensa y con pocas ideas en ataque. El guardameta Jan Oblak volvió a ser un muro infranqueable cuando fue requerido, especialmente en los momentos en los que el equipo local intentó reaccionar, otorgando la seguridad necesaria para volver a conseguir su enésima puerta cero. La secuencia de goles reflejó la superioridad rojiblanca, abriendo la cuenta Koke con un disparo magistral, seguido por un tanto de Conor Gallagher desviado por un defensa y el broche de oro de Antoine Griezmann para cerrar el marcador definitivo.
Gallagher celebra el segundo gol tras su remate desviado por un defensaDurante la primera mitad, el Atlético impuso un ritmo frenético que asfixió la salida de balón del equipo gerundense. El dominio territorial fue prácticamente absoluto, con un centro del campo liderado por un Koke imperial que dictaba los tiempos del partido con precisión quirúrgica. Las ocasiones se sucedieron para los visitantes, destacando un potente remate de cabeza de Marc Pubill que estuvo a punto de inaugurar el luminoso y un incisivo Alexander Sørloth que generaba espacios constantemente para sus compañeros. La recompensa a este monólogo futbolístico llegó en el minuto 37, cuando Koke conectó un disparo imparable desde fuera del área que se coló por la escuadra, celebrando así su gol número 50 con la elástica rojiblanca. El Girona intentó estirarse antes del descanso, pero Oblak desbarató cualquier atisbo de peligro, especialmente con una excelente mano milagrosa de gran mérito evitando el gol gironí. Minutos después de ese gran paradón del esloveno, Conor Gallagher amplió la ventaja tras un remate que fue desviado por un defensa, descolocando a Gazzaniga y haciendo justicia a lo visto sobre el césped en esta gran primera mitad de los del Cholo.
La segunda parte comenzó bajo el mismo signo de control atlético, impidiendo cualquier intento de remontada local desde la salida del vestuario. El Atlético no bajó la intensidad en ningún momento y siguió buscando el tercero, manteniendo a raya a un Girona que no encontraba la forma de romper el orden defensivo de los de Simeone de ninguna forma. Aunque el tramo final del partido los de Michel dieron un paso adelante y el partido se volvió algo más apretado debido al empuje desesperado del equipo local, el Atlético gestionó la ventaja con maestría y solvencia atrás. En el minuto 91, ya en tiempo de descuento, Antoine Griezmann aprovechó una transición rápida para definir con su calidad habitual con un remate cruzado al fondo de la red para sentenciar el choque con el 0-3 definitivo. Y tras el pitido final la grada local reconoció con deportividad la superioridad de un Atleti muy sólido y solvente.
Esta victoria a domicilio supone un golpe de autoridad del Atlético de Madrid, demostrando que posee la madurez y el fútbol necesarios para competir al más alto nivel. El equipo mostró una lucha continua y un dominio claro hasta el pitido final, destacando especialmente la labor de Koke en la creación, el despliegue físico de Gallagher y la eficacia de Griezmann. Estos tres puntos son fundamentales para el conjunto madrileño, ya que permiten encadenar una racha de victorias clave para seguir en la pelea por la zona noble de la clasificación. A pesar de la distancia que aún mantiene el Barcelona en el liderato, este triunfo refuerza la convicción de un equipo que se siente capaz de todo y que no renuncia a nada en esta exigente campaña de LaLiga.
** ** Vídeo del partido Girona 0 - At. Madrid 3 ** **
