1-1. Sorloth adelantó al Atleti tras una gran jugada de Giuliano, pero no fue suficiente para llevarse la victoria.
El duelo disputado este 4 de enero de 2026 en el Reale Arena entre la Real Sociedad y el Atlético de Madrid, correspondiente a la jornada 18 de LaLiga, fue un auténtico ejercicio de intensidad y respeto mutuo. Desde el pitido inicial, ambos conjuntos demostraron ambición para ganar, ofreciendo un espectáculo de brega táctica y despliegue físico. El partido se mantuvo en un equilibrio constante, con una Real Sociedad que buscaba el control a través de la posesión y un Atleti que, fiel al estilo de Simeone, mordía en cada transición y mantenía un bloque sólido. El marcador final de 1-1 refleja la paridad vista sobre el césped: Alexander Sørloth adelantó a los rojiblancos con un soberbio testarazo tras una genialidad de Giuliano Simeone, mientras que el conjunto donostiarra logró rescatar un punto en un igualado tramo final de infarto, dejando un sabor agridulce para un equipo madrileño que buscó sin suerte la necesaria victoria en un escenario siempre complicado.
En la primera mitad, el Atlético de Madrid saltó al campo con las ideas muy claras, destacando el regreso de Álex Baena al once inicial tras su lesión, quien rápidamente comenzó a dictar el ritmo del juego con su innegable calidad técnica. La Real Sociedad intentaba imponer su ley en el centro del campo, pero se topaba una y otra vez con un gran Jan Oblak, quien detuvo disparos comprometidos, incluyendo una mano salvadora ante un remate de Carlos Soler que ya se colaba. El Atleti supo sufrir las acometidas donostiarras en los minutos finales del primer tiempo, a excepción de un autogol tras un cabezazo a su propia portería de Sorloth, que acabó siendo anulado por el VAR por fuera de juego posicional de un delantero de los blanquiazules. Así, se llegó al descanso con polémica incluida, pero sin movimiento en el marcador inicial.
La segunda parte trajo consigo una reacción lógica del equipo del debutante Pellegrino Matarazzo, que adelantó líneas y aumentó la presión sobre la salida de balón colchonera. El dominio se volvió alterno, con un Atlético que buscaba sentenciar a la contra, aprovechando los espacios que dejaba la defensa txuri-urdin. Giuliano Simeone continuó siendo un incordio constante para la zaga rival, demostrando una madurez impropia de su edad. La recompensa para el esfuerzo rojiblanco llegó gracias a la conexión entre la cantera y la experiencia: Giuliano Simeone, con un derroche de energía inagotable por la banda, fabricó una jugada excelente para poner un centro preciso al corazón del área. Allí apareció la imponente figura de Alexander Sørloth, quien aplicó la "ley del ex" con un cabezazo inapelable que puso el 0-1 en el luminoso. Sin embargo, la insistencia local tuvo su fruto cuando lograron batir a un Oblak que hasta entonces parecía imbatible, igualando la contienda en un tramo donde el físico empezó a pesar en ambos bandos. El Atleti tuvo la oportunidad de llevarse los tres puntos en las botas de Gallagher y Griezmann respectivamente, mientras que la Real Sociedad creó también claras ocasiones lo que obligó a la zaga madrileña a emplearse a fondo para no irse de vacío. Los minutos finales fueron un auténtico intercambio de golpes, con opciones reales para ambos equipos. La igualdad fue la tónica predominante hasta el final del choque en un estadio de Anoeta que disfrutó con la entrega de su equipo hasta el pitido final, con un positivo cambio de imagen tras la llegada del nuevo entrenador.
Para el Atlético de Madrid, este empate en San Sebastián supone un frenazo en sus aspiraciones por asentarse en la parte alta de la tabla, especialmente tras los triunfos de sus rivales directos por la zona Champions. A pesar de haber cuajado un partido muy serio a domicilio, en un campo de máxima dificultad y con una lucha continua hasta el último segundo, el punto sabe a poco dadas las circunstancias de la jornada. Lo más positivo para los de Simeone fue la confirmación del gran estado de forma de piezas clave: Jan Oblak demostró por qué sigue siendo un baluarte bajo palos, Giuliano Simeone se erigió como el motor del equipo con su energía y asistencia, y Sørloth volvió a ver puerta con autoridad. La vuelta de Baena también es una noticia excelente para la creatividad del equipo. No obstante, el resultado obliga al Atleti a no fallar en sus próximos compromisos para no perder la estela de los líderes, manteniendo viva esa lucha incansable que define la identidad rojiblanca en esta exigente temporada de Liga.
** ** Vídeo del partido Real Sociedad 1 - At. Madrid 1 ** **